Empanada Casera de Bonito
Las recetas tradicionales tienen el poder de reunir a la familia alrededor de la mesa y de conservar los sabores de siempre. Esta empanada de bonito, compartida generosamente por mi amiga Ana desde Gijón, es una de esas elaboraciones sencillas y deliciosas que nunca pasan de moda.
Ingredientes para la masa
- 1 kg de harina de trigo tamizada
- 250 g de mantequilla de vaca
- 3 huevos enteros
- ½ vaso de agua templada
- 1 cucharadita de sal
- 2 sobres de levadurina o una nuez de levadura fresca
- ½ vaso de brandy
Elaboración de la masa
Colocamos la harina tamizada sobre la mesa de trabajo o en un recipiente amplio y formamos un hueco en el centro.
Añadimos la mantequilla, los huevos, el agua templada, la sal, la levadurina o la levadura fresca y el brandy.
Amasamos hasta obtener una masa homogénea y suave. Si fuera necesario, podemos añadir un poco más de harina hasta conseguir una textura manejable.
Formamos una bola, cubrimos con un paño limpio y dejamos reposar durante aproximadamente 30 minutos.
Relleno de bonito
Ingredientes
- Aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla picada finamente
- 1 pimiento rojo
- Tomates pelados y sin semillas
- Sal
- Una pizca de azúcar
- 1 lata de bonito en aceite de oliva
Elaboración
Calentamos un poco de aceite de oliva en una sartén y pochamos la cebolla junto con el pimiento rojo cortado en pequeños dados.
Añadimos los tomates pelados y sin semillas, incorporamos la sal y una pequeña cantidad de azúcar para corregir la acidez del tomate.
Cocinamos lentamente hasta obtener un sofrito bien concentrado.
Escurrimos el bonito, lo desmigamos con un tenedor y lo incorporamos al sofrito, mezclando suavemente para integrar todos los sabores.
Dejamos enfriar antes de utilizar el relleno.
Montaje y horneado
Con estas cantidades obtenemos dos empanadas.
Dividimos la masa en dos partes y estiramos cada una de ellas.
Colocamos una de las láminas como base, repartimos el relleno de bonito dejando libre el borde y cubrimos con la segunda lámina de masa.
Sellamos bien los bordes y pintamos toda la superficie con huevo batido.
Introducimos la empanada en el horno previamente calentado, comenzando la cocción únicamente con calor en la parte inferior hasta que la base esté bien hecha y la masa empiece a tomar color.
Finalmente, activamos el calor superior e inferior para conseguir un dorado uniforme y una superficie brillante.
Servida templada o fría, esta empanada conserva todo el sabor de la cocina tradicional y resulta perfecta para compartir.
Gracias a la colaboración de mi amiga Ana, desde Gijón, por compartir esta deliciosa receta familiar.

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