viernes, 10 de julio de 2026

En la mesa de China

 

El alma de China vive entre antiguas leyendas, dioses benevolentes, dragones protectores y hadas que danzan bajo la luna. El Yin y el Yang recuerdan que toda la vida nace del equilibrio entre la luz y la sombra. Sus tradiciones, transmitidas durante milenios, honran la naturaleza, los antepasados y la armonía del espíritu. Cada taza de té y cada pieza de porcelana conservan el eco de esa sabiduría eterna. En China, el mito y la realidad siguen caminando juntos.

Os voy a preparar una mesa especial con:

1.- Pato laqueado de Pekín (versión casera)

Ingredientes (4 personas)

  • 1 pato entero de 2-2,5 kg (o 4 muslos de pato como alternativa)
  • 3 cucharadas de miel
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 2 cucharadas de vinagre de arroz
  • 1 cucharada de vino de arroz (Shaoxing) o jerez seco
  • 1 cucharadita de cinco especias chinas
  • 1 trozo de jengibre fresco rallado
  • 2 dientes de ajo picados
  • Sal al gusto

Para servir

  • Tortitas chinas o crepes finos
  • Cebolleta cortada en tiras
  • Pepino en bastones
  • Salsa Hoisin

Elaboración

  1. Limpia y seca bien el pato con papel de cocina. Pincha ligeramente la piel sin llegar a la carne para facilitar que la grasa se funda durante el asado.
  2. Mezcla la miel, la salsa de soja, el vinagre de arroz, el vino de arroz, el jengibre, el ajo y las cinco especias.
  3. Unta el pato con la marinada por toda la superficie y deja reposar en el frigorífico entre 12 y 24 horas, preferiblemente sin cubrir para que la piel se seque.
  4. Precalienta el horno a 180 °C. Asa el pato durante unas 2 horas, dándole la vuelta a mitad de la cocción y pincelándolo con la marinada restante cada 30 minutos.
  5. Sube la temperatura a 220 °C durante los últimos 15-20 minutos para conseguir una piel brillante y crujiente.
  6. Deja reposar el pato 10 minutos antes de cortarlo en láminas finas.

Presentación

Sirve el pato acompañado de tortitas calientes, salsa Hoisin, cebolleta y pepino. Cada comensal puede preparar su propio bocado envolviendo una lámina de pato con las verduras y un poco de salsa.


2.- Buddha Jumps Over the Wall (El Buda salta el muro)

Una joya de la cocina china

Originaria de la provincia de Fujian, esta receta simboliza la abundancia, la prosperidad y la alta cocina china, siendo uno de los platos más refinados de la tradición oriental.

Ingredientes (4 personas)

  • 500 g de pollo troceado
  • 200 g de costilla de cerdo
  • 150 g de gambas o langostinos
  • 100 g de setas shiitake deshidratadas
  • 4 vieiras (opcional)
  • 1 litro y medio de caldo de pollo
  • 2 rodajas de jengibre fresco
  • 2 cebolletas
  • 2 cucharadas de vino de arroz Shaoxing (o jerez seco)
  • 1 cucharada de salsa de soja ligera
  • Sal y pimienta blanca al gusto

Elaboración

  1. Hidrata las setas shiitake durante 30 minutos y resérvalas.
  2. En una olla grande coloca el pollo, las costillas y el caldo. Lleva a ebullición, retira la espuma y cocina a fuego suave durante una hora.
  3. Añade el jengibre, la cebolleta, las setas, el vino de arroz y la salsa de soja.
  4. Incorpora las gambas y las vieiras durante los últimos 8-10 minutos de cocción para que queden tiernas.
  5. Ajusta el punto de sal y añade una pizca de pimienta blanca.
  6. Sirve muy caliente, procurando que cada plato contenga una buena variedad de ingredientes.

3.-Jiaozi de marisco caseros

Ingredientes (4 personas)

Para la masa

  • 300 g de harina de trigo
  • 160 ml de agua caliente
  • ½ cucharadita de sal

Para el relleno

  • 250 g de gambas crudas, peladas y picadas
  • 150 g de calamares limpios, picados en dados muy pequeños
  • 100 g de col china finamente picada
  • 2 cebolletas picadas
  • 1 cucharada de jengibre fresco rallado
  • 1 diente de ajo picado
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 1 cucharada de aceite de sésamo
  • 1 cucharadita de vino de arroz (opcional)
  • 1 cucharadita de maicena
  • Pimienta blanca al gusto

Para la salsa

  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • 1 cucharada de vinagre de arroz
  • 1 cucharadita de aceite de sésamo
  • Un poco de cebollino picado
  • Guindilla fresca o aceite picante (opcional)

Elaboración

  1. Mezcla la harina con la sal y añade el agua caliente poco a poco. Amasa durante unos 10 minutos hasta obtener una masa suave y elástica. Cúbrela y déjala reposar 30 minutos.
  2. En un bol, combina las gambas, el calamar, la col, la cebolleta, el jengibre y el ajo. Añade la salsa de soja, el aceite de sésamo, el vino de arroz, la maicena y la pimienta blanca. Mezcla bien hasta que el relleno quede jugoso y uniforme.
  3. Divide la masa en pequeñas porciones y estira cada una hasta formar discos finos de unos 8-9 cm de diámetro.
  4. Coloca una cucharadita de relleno en el centro de cada disco. Humedece ligeramente el borde con agua, dóblalo por la mitad y sella haciendo pequeños pliegues.
  5. Para cocerlos, hiérvelos en abundante agua. Cuando suban a la superficie, cocina durante 3 o 4 minutos más, hasta que el marisco esté hecho y la masa resulte tierna.
  6. Si prefieres una base crujiente, dóralos primero en una sartén con un poco de aceite. Añade un chorrito de agua, tapa y cocina al vapor hasta que el agua se evapore por completo.
  7. Mezcla todos los ingredientes de la salsa y sirve los jiaozi recién hechos, acompañados de la salsa para mojar.

Consejos

  • Puedes sustituir el calamar por vieiras, carne de cangrejo o pescado blanco firme.
  • Unas hojas de cilantro o unas gotas de zumo de lima aportan un toque fresco al relleno.
  • Si los congelas, colócalos primero separados sobre una bandeja y, una vez duros, pásalos a una bolsa apta para congelación.

4.- Arroz blanco al vapor

Ingredientes (4 personas)

  • 300 g de arroz de grano largo o arroz jazmín
  • 450 ml de agua
  • ½ cucharadita de sal (opcional)

Elaboración

  1. Lava el arroz bajo agua fría varias veces, removiéndolo con las manos, hasta que el agua salga casi transparente. Este paso elimina el exceso de almidón y ayuda a conseguir un grano suelto.
  2. Coloca el arroz escurrido en una cazuela con el agua y, si lo deseas, añade la sal.
  3. Lleva a ebullición a fuego medio. Cuando empiece a hervir, baja el fuego al mínimo y tapa la cazuela.
  4. Cocina durante 12 minutos sin destapar para que el arroz absorba toda el agua.
  5. Retira del fuego y deja reposar, siempre tapado, durante 10 minutos. El vapor terminará de cocinar los granos y les dará una textura ligera.
  6. Separa el arroz con una espátula o un tenedor antes de servir.

Consejos

  • El arroz jazmín aporta un aroma delicado que combina muy bien con platos de marisco y cocina asiática.
  • Si utilizas arroz de grano redondo, ajusta la cantidad de agua según las indicaciones del fabricante.
  • Puedes decorar el arroz con cebollino picado, semillas de sésamo tostadas o unas hojas de cilantro para darle un acabado más vistoso.
5.- Mini pastelitos chinos de rosa 

Estos delicados pastelitos son uno de los dulces más famosos de la provincia china de Yunnan. Tradicionalmente se rellenan con mermelada de rosas damascenas y se hornean hasta que la masa queda ligera, crujiente y con finas capas. En esta versión mini, resultan ideales para acompañar el té.

Información de la receta

  • Preparación: 45 minutos
  • Reposo: 30 minutos
  • Horneado: 20-25 minutos
  • Raciones: 18-20 mini pastelitos
  • Dificultad: Media

Ingredientes

Para la masa exterior 

  • 200 g de harina de trigo
  • 60 g de  mantequilla sin sal
  • 60 ml de agua
  • 30 g de azúcar glas

Para la masa interior 

  • 120 g de harina de trigo
  • 60 g de mantequilla 

Para el relleno

  • 220 g de mermelada china de rosas 
  • 40 g de nueces picadas muy finas
  • 20 g de semillas de sésamo blanco tostadas
  • 20 g de harina de arroz glutinoso tostada (para dar consistencia)

Para decorar

  • 1 yema de huevo
  • Pétalos de rosa secos
  • Semillas de sésamo

Preparación

1. Masa exterior

Mezcla la harina, el azúcar, la mantequilla y el agua hasta formar una masa lisa.

Amasa durante unos 10 minutos.

Cubre con film y deja reposar 20 minutos.

2. Masa interior

Mezcla la harina con la mantequilla hasta obtener una pasta suave y homogénea.

Reserva.

3. Preparar el relleno

Mezcla la mermelada de rosas con las nueces, el sésamo y la harina de arroz glutinoso.

Divide en 18-20 porciones de unos 12 g cada una.

4. Formar el hojaldre

Divide la masa exterior en 18-20 porciones iguales.

Haz lo mismo con la masa interior.

Envuelve cada porción de masa interior con una de masa exterior.

Estira cada bola con un rodillo formando un óvalo.

Enróllala como un pequeño cilindro.

Gírala 90 grados, vuelve a estirar y enrolla nuevamente.

Deja reposar 10 minutos.

5. Rellenar

Aplasta suavemente cada rollito formando un círculo.

Coloca una porción del relleno de rosas en el centro.

Cierra cuidadosamente la masa y forma una bola.

Colócala con el cierre hacia abajo.

Aplana ligeramente hasta obtener un pastelito de unos 4-5 cm de diámetro.

6. Hornear

Precalienta el horno a 180 °C.

Pinta ligeramente con yema de huevo.

Decora con unas semillas de sésamo o unos pétalos de rosa.

Hornea durante 20-25 minutos hasta que estén apenas dorados. Los auténticos Xiānhuā Bǐng no deben quedar muy oscuros.

Consejos

  • La mermelada de rosas debe ser espesa; si está muy líquida, añade un poco más de harina de arroz glutinoso tostada.
  • Es recomendable dejar reposar los pastelitos unas horas antes de servir para que el relleno se asiente.

sábado, 20 de junio de 2026

Tarta De Santiago

 

Torrijas De Vino Tinto



Este vino viene a embriagar nuestros sentidos. Que el alma sonría… y luego me cuentas.

Preparamos una infusión a fuego lento con vino tinto, una rama de canela, azúcar, dos anises estrellados y una rodaja de naranja.

Cuando la infusión esté aún templada, empapamos las rebanadas de pan para que absorban todos sus aromas y matices. Después, las espolvoreamos con azúcar.

El resultado es una torrija intensa, aromática y llena de sabor, capaz de convertir un sencillo postre en un pequeño placer para los sentidos.

domingo, 1 de febrero de 2026

Reina Nila


 

Nila, lleva en su nombre un lento perfume de la tarde, canciones guardadas en el corazón, de callados labios, va acompañada por la sombra de pequeñas flores bajo sus pupilas que la abrazan amablemente como caída en un lecho divino de racimos anisados de Persia.

lunes, 15 de junio de 2020

Tarta Sacher De Gianduja Naranja y Clavo Para Pasteleria



Tarta Sacher de Gianduja y Avellana

Esta espectacular tarta se elabora en cinco fases diferentes que conviene preparar con antelación, preferiblemente el día anterior. El trabajo se reparte en varias elaboraciones que, unidas, dan lugar a una tarta elegante, cremosa y llena de matices de avellana, naranja y chocolate.

1. Bizcocho Sacher de Gianduja

Antes de comenzar, conviene saber qué es la gianduja: se trata de un chocolate que contiene aproximadamente un 30 % de pasta de avellana, lo que le aporta una textura cremosa y un sabor similar al praliné.

Ingredientes

  • 150 g de mantequilla fundida
  • 150 g de gianduja de leche Callebaut (fundida o en textura pomada)
  • 100 g de azúcar glas
  • 50 g de pasta de avellana
  • 150 g de yemas de huevo (aproximadamente 5 yemas)

Para el merengue:

  • 240 g de claras de huevo
  • 110 g de azúcar
  • Unas gotas de zumo de limón
  • Clara en polvo (opcional)

Ingredientes secos:

  • 130 g de avellana tostada en polvo
  • 160 g de harina tamizada

Elaboración

Batimos la mantequilla, la gianduja, el azúcar glas, la pasta de avellana y las yemas hasta obtener una mezcla homogénea.

Por otro lado, montamos las claras con el azúcar, unas gotas de limón y, si se desea, una pequeña cantidad de clara en polvo para aportar estabilidad.

Incorporamos el merengue a la mezcla anterior mediante movimientos envolventes. Finalmente, añadimos la avellana molida y la harina tamizada, mezclando suavemente con una espátula.

Vertemos la masa en un aro colocado sobre una lámina de silicona apta para horno. Lo ideal es escudillar la masa con manga pastelera formando una espiral desde el centro y evitando tocar las paredes del aro, de manera que el bizcocho crezca de forma uniforme.

Horneamos a 180 °C durante aproximadamente 30 minutos. Dejamos enfriar completamente.

2. Almíbar de avellana y naranja

El bizcocho se empapa en un almíbar aromático que aportará jugosidad y potenciará el sabor de la avellana.

Ingredientes

  • 500 ml de agua
  • 200 g de azúcar
  • 8 g de ralladura de naranja
  • 100 g de pasta de avellana

Llevamos todos los ingredientes a ebullición y trituramos la mezcla con una batidora hasta obtener un almíbar homogéneo.

Sumergimos el bizcocho en el almíbar y lo congelamos. Este paso es fundamental para facilitar posteriormente el montaje y conseguir un glaseado perfecto.

3. Oblea crujiente de gianduja y naranja

Esta fina capa crujiente aporta textura y contraste al interior de la tarta.

Ingredientes

  • 225 g de gianduja de leche fundida
  • 25 g de mantequilla fundida
  • 50 g de pasta de avellana
  • 100 g de naranja confitada
  • 1,5 g de clavo molido
  • 1,5 g de ralladura de naranja
  • 150 g de pailleté feuilletine o barquillos triturados

Elaboración

Trituramos la gianduja, la mantequilla, la pasta de avellana y la naranja confitada.

Añadimos el clavo, la ralladura de naranja y el pailleté feuilletine mezclando suavemente con una espátula.

Extendemos una capa muy fina dentro de un aro del mismo diámetro que el bizcocho, cubriendo completamente la base. Congelamos hasta su utilización.

4. Mousse de gianduja y montaje

La tarta se monta al revés, es decir, comenzando por la última capa y terminando con el bizcocho. Esto permitirá darle la vuelta posteriormente y obtener un acabado perfecto.

Es recomendable colocar una tira de acetato alrededor del aro para facilitar el desmoldado y conseguir unos bordes limpios.

Ingredientes de la mousse

  • 150 g de agua caliente
  • 20 g de gelatina previamente hidratada
  • 150 g de agua fría
  • 600 g de gianduja fundida
  • 1 litro de nata semimontada

Elaboración

Disolvemos la gelatina hidratada en el agua caliente y añadimos después el agua fría.

Vertemos esta mezcla sobre la gianduja fundida y trituramos con una batidora para emulsionar.

Incorporamos la nata semimontada con movimientos envolventes.

Montaje

En el aro preparado con acetato disponemos las capas en el siguiente orden:

  1. Mousse.
  2. Oblea crujiente congelada.
  3. Más mousse.
  4. Segunda oblea.
  5. Más mousse.
  6. Bizcocho empapado, colocado del revés.

Congelamos completamente la tarta.

5. Glaseado de chocolate con leche

Ingredientes

  • 450 g de agua
  • 400 g de azúcar
  • 600 g de jarabe de glucosa
  • 400 g de leche condensada
  • 30 g de gelatina hidratada
  • 500 g de chocolate con leche en pepitas

Elaboración

Llevamos a ebullición el agua, el azúcar, la glucosa y la leche condensada.

Retiramos del fuego y añadimos la gelatina hidratada y el chocolate. Dejamos que el calor residual funda el chocolate y trituramos la mezcla con una batidora.

Reservamos el glaseado durante al menos 12 horas. Antes de utilizarlo, lo atemperamos ligeramente.

Es imprescindible que la tarta esté completamente congelada en el momento del glaseado.

Montaje final y decoración

Desmoldamos la tarta congelada y la colocamos con el bizcocho hacia abajo.

Vertemos el glaseado sobre la superficie con ayuda de una jarra, asegurándonos de cubrir completamente la tarta. Con una rasqueta eliminamos el exceso para obtener una capa fina y uniforme.

Para la decoración podemos elaborar finas láminas de chocolate entre dos hojas de guitarra y cortar distintas formas una vez cristalizado.

El polvo de oro comestible mezclado con unas gotas de vodka permite obtener un oro líquido perfecto para pintar líneas decorativas con una espátula.

También podemos mezclar un 60 % de pasta de avellana con un 40 % de chocolate fundido y, una vez enfriado, rallar la mezcla para obtener delicados fideos de chocolate y avellana.

Como toque final, unas pequeñas láminas de oro comestible sobre los fideos aportarán un acabado elegante y sofisticado.


domingo, 14 de junio de 2020

Tarta de Pera para Concurso




Tartaleta de Pera, Vainilla y Praliné de Almendra

Esta tartaleta combina la delicadeza de la pera caramelizada con la intensidad del praliné de almendra y la suavidad de la vainilla. Una elaboración compuesta por varias preparaciones que, unidas, crean un postre sofisticado y equilibrado.

Pasta Sablé

La base de esta tartaleta es una masa sablé delicada y crujiente, perfecta para soportar los diferentes rellenos.

Ingredientes

  • 400 g de mantequilla
  • Una pizca de sal
  • 2 huevos
  • 800 g de harina floja
  • 250 g de azúcar glas
  • 1 vaina de vainilla seca triturada (opcional)
  • Cacao en polvo (opcional, para obtener una masa de chocolate)

Elaboración

Trabajamos en la amasadora con pala la mantequilla, la sal, el azúcar glas, la vainilla y los huevos hasta obtener una mezcla homogénea.

Incorporamos la harina previamente tamizada y mezclamos únicamente hasta integrar.

Extendemos la masa entre dos hojas de acetato o papel plástico hasta alcanzar un grosor aproximado de 3 mm y la llevamos al congelador.

Para la cocción utilizaremos pequeños aros de aproximadamente 2 cm de altura. Colocaremos una malla de silicona perforada sobre la bandeja del horno y rodearemos también los aros con la misma malla para favorecer una cocción uniforme.

Una vez congelada la masa, cortamos:

  • Discos para las bases.
  • Tiras de la altura exacta de los moldes.

Forramos cuidadosamente los aros, recortando el exceso de masa.

Horneamos a 160 °C durante unos 20 minutos, hasta obtener una cocción uniforme y dorada.


Peras caramelizadas a la vainilla

Ingredientes

  • Peras peladas y cortadas en dados
  • 1 litro de agua
  • 5 g de ácido ascórbico (vitamina C)
  • 100 g de mantequilla
  • Las semillas de una vaina de vainilla
  • 250 g de azúcar moscovado

Elaboración

Introducimos los dados de pera en el agua con ácido ascórbico para evitar su oxidación.

Fundimos la mantequilla en una sartén y añadimos las semillas de vainilla y el azúcar moscovado.

Incorporamos las peras escurridas y las salteamos hasta que estén tiernas y ligeramente caramelizadas.

Escurrimos y dejamos reposar sobre papel absorbente. Conservamos en frío hasta el momento del montaje.


Toffee de vainilla

Ingredientes

  • 250 g de nata
  • 1 vaina de vainilla
  • 3 hojas de gelatina hidratadas
  • 250 g de azúcar glas
  • Mantequilla

Elaboración

Infusionamos la nata con la vaina de vainilla.

Añadimos la gelatina hidratada y escurrida a la nata caliente y colamos la preparación. Reservamos.

Por otro lado, elaboramos un caramelo añadiendo el azúcar poco a poco, permitiendo que vaya tomando color gradualmente.

Incorporamos la mantequilla y, posteriormente, la nata infusionada.

Trituramos la mezcla con una batidora para obtener una textura lisa y brillante.

Reservamos en frío.


Crema de pera y limón

Ingredientes

  • 50 g de almidón modificado
  • 100 g de agua
  • Zumo de medio limón
  • 4 yemas de huevo
  • 500 g de puré de pera
  • 150 g de azúcar

Elaboración

Disolvemos el almidón en el agua y añadimos el zumo de limón.

Incorporamos las yemas y colamos la mezcla.

Calentamos el puré de pera junto con el azúcar y añadimos la preparación anterior, cocinando hasta obtener una crema lisa y consistente.

Reservamos en refrigeración.

El uso de almidón modificado es importante, ya que evita la cristalización durante la congelación.


Mousse de praliné de almendra

Ingredientes

  • 15 g de gelatina
  • 60 g de pasta de almendra tostada
  • 300 g de praliné de almendra
  • Una taza pequeña de agua fría
  • 600 g de nata montada

Elaboración

Hidratamos la gelatina en agua muy fría.

La escurrimos y la disolvemos en una pequeña cantidad de agua caliente.

Incorporamos la gelatina a la pasta de almendra, el praliné y el agua fría.

Finalmente añadimos la nata montada mediante movimientos envolventes.

Vertemos la mousse en moldes ligeramente más pequeños que las tartaletas y congelamos.


Glaseado de praliné de almendra y oro

Ingredientes

  • 200 g de agua
  • 200 g de azúcar
  • 300 g de jarabe de glucosa
  • 150 g de leche condensada
  • 18 g de gelatina hidratada
  • 300 g de praliné de almendra
  • 100 g de gelatina neutra
  • 1 cucharada de oro comestible en polvo

Elaboración

Llevamos a ebullición el agua, el azúcar, la glucosa y la leche condensada.

Añadimos la gelatina hidratada y, fuera del fuego, incorporamos poco a poco el praliné de almendra.

Agregamos la gelatina neutra y trituramos cuidadosamente con el túrmix para obtener un glaseado completamente liso.

Finalmente incorporamos el oro comestible.

Reservamos en refrigeración hasta el día siguiente.

Este glaseado puede congelarse para futuras elaboraciones.


Discos de chocolate con leche

Extendemos chocolate con leche atemperado sobre una hoja de guitarra, formando una capa fina y uniforme.

Antes de que cristalice completamente, marcamos los discos utilizando los mismos moldes de las tartaletas.

Podemos obtener dos acabados diferentes:

  • Aterciopelado: pulverizando una mezcla de 700 g de chocolate fundido y 300 g de manteca de cacao sobre los discos congelados.
  • Brillante: colocando otra hoja de guitarra sobre el chocolate antes de cristalizar.

Estos discos pueden conservarse durante largo tiempo protegidos entre las hojas de plástico.


Montaje final

  1. Colocamos la tartaleta cocida.
  2. Añadimos una capa de pera caramelizada.
  3. Incorporamos el toffee de vainilla.
  4. Escudillamos la crema de pera en espiral con una manga pastelera.
  5. Cerramos la tartaleta con los discos de chocolate.
  6. Situamos encima el disco congelado de mousse de praliné, previamente glaseado con el praliné dorado.
  7. Finalizamos decorando con trozos irregulares de chocolate que imiten pequeñas piedras, pintadas con oro comestible.

El resultado es un postre elegante y sofisticado, donde la dulzura de la pera, la vainilla, el praliné de almendra y los matices dorados se unen para crear una tartaleta de alta pastelería.


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viernes, 12 de junio de 2020

La Empanada de Ana " Autentica Empanada Asturiana"


Empanada Casera de Bonito

Las recetas tradicionales tienen el poder de reunir a la familia alrededor de la mesa y de conservar los sabores de siempre. Esta empanada de bonito, compartida generosamente por mi amiga Ana desde Gijón, es una de esas elaboraciones sencillas y deliciosas que nunca pasan de moda.

Ingredientes para la masa

  • 1 kg de harina de trigo tamizada
  • 250 g de mantequilla de vaca
  • 3 huevos enteros
  • ½ vaso de agua templada
  • 1 cucharadita de sal
  • 2 sobres de levadurina o una nuez de levadura fresca
  • ½ vaso de brandy

Elaboración de la masa

Colocamos la harina tamizada sobre la mesa de trabajo o en un recipiente amplio y formamos un hueco en el centro.

Añadimos la mantequilla, los huevos, el agua templada, la sal, la levadurina o la levadura fresca y el brandy.

Amasamos hasta obtener una masa homogénea y suave. Si fuera necesario, podemos añadir un poco más de harina hasta conseguir una textura manejable.

Formamos una bola, cubrimos con un paño limpio y dejamos reposar durante aproximadamente 30 minutos.


Relleno de bonito

Ingredientes

  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 cebolla picada finamente
  • 1 pimiento rojo
  • Tomates pelados y sin semillas
  • Sal
  • Una pizca de azúcar
  • 1 lata de bonito en aceite de oliva

Elaboración

Calentamos un poco de aceite de oliva en una sartén y pochamos la cebolla junto con el pimiento rojo cortado en pequeños dados.

Añadimos los tomates pelados y sin semillas, incorporamos la sal y una pequeña cantidad de azúcar para corregir la acidez del tomate.

Cocinamos lentamente hasta obtener un sofrito bien concentrado.

Escurrimos el bonito, lo desmigamos con un tenedor y lo incorporamos al sofrito, mezclando suavemente para integrar todos los sabores.

Dejamos enfriar antes de utilizar el relleno.


Montaje y horneado

Con estas cantidades obtenemos dos empanadas.

Dividimos la masa en dos partes y estiramos cada una de ellas.

Colocamos una de las láminas como base, repartimos el relleno de bonito dejando libre el borde y cubrimos con la segunda lámina de masa.

Sellamos bien los bordes y pintamos toda la superficie con huevo batido.

Introducimos la empanada en el horno previamente calentado, comenzando la cocción únicamente con calor en la parte inferior hasta que la base esté bien hecha y la masa empiece a tomar color.

Finalmente, activamos el calor superior e inferior para conseguir un dorado uniforme y una superficie brillante.

Servida templada o fría, esta empanada conserva todo el sabor de la cocina tradicional y resulta perfecta para compartir.


Gracias a la colaboración de mi amiga Ana, desde Gijón, por compartir esta deliciosa receta familiar.